The House of Champions… An inspiring Story

My name is Nathalie Jiménez, I am 27 years old.

I have been practicing Karate for 7 years, and have been a part of Kyokushinkai Costa Rica for the last 3 years.

In August of last year I was diagnosed with breast cancer. This has been without a doubt the most unexpected and shocking news I have ever had. I have lived through very difficult moments and sometimes very painful ones. I feel my last few years have definitely prepared me for this fight.

The courage that gave me Kyokushinkai was definitely not a coincidence. This years of training have taught me to fight against my worst demons. I learned through Kyokushin that we can always strive for more, that pain is only temporary, that limits are only in our heads and that this is the fight that most times makes us lose…that if I have a great team with me I can win any battle…and that the support of those by my side will always give me more strength to continue.

I learned to have a closer connection with myself and my body. I learned that it is ok to be afraid but I must always stare at that fear directly to its face. I got to understand that all my fights in the tournaments were preparing me for the most important fight, which is the one I am in now.

Kyokushinkai has taught me a lot about bravery, but especially to persevere and never give up.

Three weeks ago I finished my treatment and I am a few days away from my surgery. Today I can say that although I have passed through the darkest days of my life, my smile and my will to go forward have never gone away.
Many ask me how I have been able to keep such a positive attitude, but I simply believe it is thanks to all that led me to be who I am today.
Soon I will be able to train again and that is one of my biggest motivations.

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Mi Nombre es Nathalie Jiménez y tengo 27 años. Practico Karate desde hace 7 años y hace 3 años soy parte de Kyokushinkai Costa Rica.

En Agosto del año pasado me diagnosticaron cáncer de mama, esta sin duda ha sido la noticia más inesperada e impactante que me han dado, he pasado por momentos difíciles y en ocasiones muy dolorosos, sin embargo, siento que mis últimos años me habían preparado para poder luchar contra esto.

El valor que me forjó el Kyokushinkai definitivamente no fue casualidad, estos años de entrenamiento me enseñaron a luchar contra mis peores demonios, me demostraron que siempre se puede más, que el dolor es temporal, que los limites están en la mente y que esta misma es la que muchas veces nos hace perder, que si tengo un gran equipo conmigo puedo ganar cualquier batalla y que el apoyo de los que están a mi lado siempre me va a dar mas fuerzas para continuar, aprendí a tener una conexión mucho más cercana conmigo y con mi cuerpo, aprendí que está bien tener miedo pero que siempre tengo que verlo a la cara, incluso entendí que todas mis peleas en torneos me estaban preparando para la más importante que es esta en la que estoy ahora, el Kyokushinkai me ha enseñado mucho acerca de valentía, pero especialmente me enseñó a perseverar y a nunca rendirme.

Hace 3 semanas terminé mi tratamiento y estoy a unos días de mi cirugía, hoy puedo decir que aunque he pasado por los días más oscuros de mi vida nunca se me ha apagado la sonrisa ni las ganas de seguir, muchos me preguntan que como he hecho para tener una actitud tan positiva, pero yo simplemente creo es gracias a todo lo que me llevó a ser quien soy hoy.

Pronto voy a poder entrenar de nuevo y esa es una de mis grandes motivaciones.